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Tomado y levemente reformulado del  Libro Tibetano de la Vida y de la Muerte por H.Rodrigo Jauberth para los alumnos del Grupo de Salud.

La más valiosa y poderosa de las prácticas que he encontrado en la  asistencia a enfermos graves, y que he visto emprender con entusiasmo a un número asombroso de personas, es una práctica de la tradición tibetana llamada phowa (pronúnciese “po-ua”), que significa la transferencia de la consciencia.

La phowa para personas enfermas graves o terminales ha sido practicada por amigos, familiares y maestros de la persona, de la manera más sencilla y natural, en todo el mundo moderno: en Australia, América y Europa. Gracias a su poder, miles de personas han tenido la oportunidad de morir serenamente. Ahora me alegra poner el corazón de la práctica de phowa a disposición de cualquiera que desee utilizarla.

Quiero subrayar que se trata de una práctica que cualquiera puede hacer. Es sencilla pero no por eso deja de ser el ejercicio más esencial que podemos practicar para prepararnos para nuestra propia muerte, y es la práctica que enseño a mis alumnos para que ayuden a sus amigos y familiares en trance de muerte, y a sus seres queridos que han muerto.

Practica 1.

Para empezar, póngase muy cómodo y adopte la postura de meditación. Si realiza esta práctica cuando se halla próximo a morir, siéntese lo más cómodo que pueda, o bien practique acostado …. lo importante es poner toda su atención en lo que hace y en el cómo lo hace…ábrase tranquilamente…. lleve la mente a su verdadero hogar, su corazón , suéltese y relájese por completo.

  1. Traiga a su mente la imagen del cielo, o de Dios, cualquiera que sea la idea que tenga de El…lo importante es que solo pensarlo genere en Ti sensaciones y sentimientos de paz y tranquilidad…..vamos……Luego invoque, evoque la encarnación de cualquier verdad en la que crea, bajo la forma de luz radiante…Jesús. Buda, Mahoma, la Virgen María…en fin  lo que con solo pensarlo o decirlo evoca en Ti sentimientos amorosos…….Vamos, elija el Ser Divino o el santo al que más próximo se siente. Si es usted budista, invoque a un buda con el que se sienta una conexión íntima. Si es cristiano practicante, sienta con todo su corazón la presencia viva e inmediata de Dios, el Espíritu santo, Jesucristo ó la Virgen María. Si no se siente unido a ninguna figura espiritual en especial, imagínese sencillamente una forma de luz pura y dorada en el cielo ante usted. Lo importante es que considere que el Ser al que esta visualizando o cuya presencia siente es realmente la encarnación de la verdad, la sabiduría y la compasión de todos los budas, santos, maestros y seres iluminados. No se preocupe si no consigue visualizarlos con mucha claridad; llénese el corazón de su presencia y confíe en que están ahí.

  2. A continuación, concentre la mente, el corazón y el alma en la presencia que ha invocado y rece con toda devoción lo siguiente….repita conmigo en voz alta y ó en diálogo interno….

Dios…por tu bendición, tu gracia y tu guía, por el poder de la luz que brota de ti.Que toda mi vida negativa, mis emociones destructivas, mis oscurecimientos y bloqueos sean purificados y eliminados, que me sepa perdonado por todo el daño que pueda haber pensado y hecho,que cumpla esta profunda práctica de toma luminosa de mi consciencia y que cuando llegue el momento definitivo, tenga una muerte buena y pacífica, y por el triunfo de mi muerte, que pueda beneficiar a todos los demás seres vivos o muertos.

3.Imagínese ahora que la presencia de luz que ha invocado queda tan conmovida por su sincera y sentida oración que le responde con una sonrisa cariñosa y le envía amor y compasión en un torrente de rayos de luz que emanan de su corazón….hacia el tuyo…cuando estos rayos lo  tocan y penetran en usted, lo limpian y purifican de todo su karma negativo, de sus emociones destructivas y de sus oscurecimientos que son las causas del sufrimiento. Vea y sienta que está totalmente sumergido en la luz…es un oceáno de luz dorada, amorosa que te rodea …que inhalas y exhalas sanadoramente….

  1. Ahora date cuenta y siente que te hallas completamente purificado y completamente curado por la luz que brota de esa presencia. Piensa que tu mismo cuerpo, también creado por el karma, se disuelve completamente en la luz….tranquilamente…

  2. El cuerpo de luz que es usted se eleva ahora hacia el cielo, al Nirvana y se fusiona inseparablemente con la dichosa presencia de la luz.

  3. Permanezca en este estado de unidad con la presencia tanto tiempo como pueda…tómate tu tiempo…..

Práctica 2

  1. Para realizar esta práctica de un modo aún más sencillo, empiece como antes reposando calmadamente e invoque luego la presencia de la encarnación de la verdad.

  2. Imagínese su conciencia como una esfera de luz situada en su corazón, que sale proyectada de usted como una estrella fugaz, y vuela hacia el corazón de la presencia que tiene delante vamos…..deja que ocurra….ahora mira como esta esfera de luz  se encuentra y se…..

  3. Se disuelve y se fusiona con la presencia.

Mediante esta práctica que estás haciendo con todo el propósito del que  Eres capaz…..una y otra vez….vas estableciendo tu mente, tu corazón, tu energía en la mente y en la energía de sabiduría del Buda o ser iluminado, que es lo mismo que entregar el alma en la naturaleza de Dios. Dilgo Khyentse Rimpoché dice que es como tirar una piedra a un lago; piense que cae a plomo en el agua, y baja cada vez va bajando más y mas hondo en este oceáno mas amoroso de luz, de amor, de perdón y compasión…..sanando…. drenando pensamientos y emociones negativas….tranquilamente . Imagínese que por la bendición de DIOS tu mente se transforma en la mente de sabiduría de esa presencia iluminada.

Práctica 3.

El modo más esencial de hacer la práctica es éste: limítese a fusionar su mente con la mente de sabiduría de la presencia pura. Piense: “ Mi mente y la mente de DIOS, Buda, Jesús.. son una”

De estas tres versiones de phowa, elija aquella con la que se sienta más cómodo o que le atraiga más en un momento determinado.

En estos momentos de transición las prácticas más poderosas son las más sencillas…las que tengan mas propósito desde el corazón de los hijos, hermanos, padres…..amigos….esposos en fin…de todo aquel que tambipen se conecte y se relacione con la energía infinita del Universo……De lo que se trata es de que elija la que elija, recuerde que es esencial dedicar ya un tiempo a familiarizarse con ella. De otro modo, ¿cómo podrá tener la confianza necesaria para practicarla para usted mismo o los demás en el momento de la muerte?. Mi maestro Jamyang Khyentse escribió: “ Si meditas y prácticas de esta manera siempre, en el momento de la muerte te resultará más fácil”.

De hecho, debería familiarizarse tanto con la práctica de phowa que ésta se convirtiera en un reflejo espontáneo, una segunda naturaleza. Si ha visto la película Gandhi, sabrá que  cuando dispararon contra él, su reacción inmediata fue gritar: “¡Ram...Ram!”, que en la tradición hindú es el nombre sagrado de Dios. Recuerde que no sabemos cómo moriremos, ni si tendremos tiempo para recordar práctica alguna. ¿ De cuánto tiempo dispondremos por ejemplo, si estrellamos el coche contra un camión a 150 Kilómetros por hora en la autopista?. Entonces no habrá ni un segundo para pensar en practicar phowa ni consultar las instrucciones de este libro. O estamos familiarizados con phowa o no lo estamos. Y eso se puede determinar de un modo muy sencillo: observe sus reacciones en una situación crítica o en un momento de crisis, en un terremoto, por ejemplo, o en una pesadilla. ¿Responde usted con la práctica o no? Y si responde, ¿con que estabilidad y confianza hace su práctica?

Recuerdo a una alumna mía de Estados Unidos que un día salió a cabalgar. El caballo la derribó, le quedo un pie trabado en el estribo y se vio arrastrada por el suelo. Le quedó la mente en blanco. Intentó desesperadamente recordar alguna práctica, pero fue en vano. Se sintió aterrorizada. Lo bueno de este terror, empero, fue que le hizo darse cuenta de que la práctica tenía que convertirse en una segunda naturaleza. Esa fue la lección que tuvo que aprender, de hecho, es la lección que todos debemos aprender. Practique phowa tan intensamente como pueda, hasta tener la certeza de que reaccionará con ella ante cualquier acontecimiento imprevisto. Esto le dará la seguridad de que, cuando llegue la muerte, lo encontrará tan preparado como puede estarlo.“No le digas a Dios que tienes un gran problema…..dile a tu problema que tienes un gran Dios……”